Dios les bendiga hermanos .
Con la dirección de Dios implementar estructuras de seguimiento y grupos pequeños. Esto evita el agotamiento de los líderes y asegura que los recién llegados se integren, se formen como discípulos y no se alejen de la congregación. Asegurarse de que las personas que lleguen a nuestra iglesia se sientan que pueden contar con una familia en la fe , que la iglesia no sea vista como algo rutinario o un edificio. La iglesia somos nosotros y tenemos que capacitar, pero teniendo en cuenta que conocimiento sin dirección de Dios es igual a un metal que retiñe porque está hueco. Siempre dejarnos dirigir por Dios.