En este caso no estoy claro si la iglesia tenía documentado actas y protocolos internos de cómo manejar asuntos como la donación de un terreno. Si la iglesia tuviera políticas documentadas del procedimiento correcto para terrenos donados, creo que el manejo fuera muy diferente y dentro del orden adecuado y legal. De la manera que procedió el pastor estaba fuera de orden. No habló con nadie, tenía abogados en su congregación y no le presentó el asunto, tampoco se reunió con la junta de la iglesia. Ahora, si la iglesia tenía protocolos internos para el manejo de terrenos donados, entonces una verificación de título hubiera evitado todo ese problema. La norma pide que todo contrato y acuerdo legal sea hecho con claridad, transparencia y sea revisado por profesionales.
