La iglesia presenta una “gestión espontánea” que, a pesar del crecimiento numérico, está generando un caos operativo:
Desconexión Estratégica: La misión y visión son solo adornos en la pared; no guían las decisiones ni son conocidas por la congregación.
Falta de Coordinación: Los ministerios funcionan como “islas”, lo que provoca que se programen actividades diferentes el mismo día y en el mismo lugar.
Deficiencia Financiera: El presupuesto se agota antes de tiempo por falta de priorización y registro de datos previos.
Crisis de Liderazgo: Existe resistencia al cambio, falta de comunicación y conflictos interpersonales debido a la ausencia de procesos claros.
Inconsistencia Pública: La comunidad percibe una falta de orden, lo que afecta el testimonio de la iglesia.Ya que nosotros sabemos que Dios es un Dios de orden, y esta iglesia esta en caos.
