Considerando los desafíos que han sido identificados, lo primero que se debe hacer es sacar tiempo de retiro y oración con los líderes y pastores. EL tiempo de oración y retiro es con la finalidad de buscar la dirección de Dios, pues Dios es el guía mayor en todo lo que se va a realizar, pues no es la voluntad nuestra que vamos a cumplir, sino la de Dios y debemos conocer su voluntad.
La iglesia está experimentando un crecimiento numérico, por lo tanto, está haciendo algo bien. Ahora es tiempo de identificar qué es lo que la está haciendo atractiva y única, para que la iglesia siga enfocándose en lo que le está dando resultado. La iglesia también debe seguir identificando las necesidades de la iglesia y de la comunidad, para que se mantenga al día y corriente con las necesidades que deben trabajar y en las que se deben enfocar.
