Una vez identificado el Diagnóstico, entiendo que se debería reunir al cuerpo de Liderazgo, al junto de los pastores y hacer un análisis profundo de la situación, siempre basándonos en los principios bíblicos, con lo cual podemos partir para crear lo que sería nuestra propuesta de valor. Procurando siempre que esta sea clara, entendible y que sea coherente. Socializamos con el Liderazgo las diferencias que podamos tener, hasta llegar a un acuerdo, entendiendo que la Propuesta será de beneficio tanto para la Iglesia como también para la comunidad.
Daríamos a conocer la propuesta a cada miembro, para que ellos sean participes, y que cada hermano se comprometa a velar por la permanencia de cada persona, a través del seguimiento constante, la empatía, el amor y la consolidación.
